lunes, 2 de septiembre de 2013

Hombre, Mujer? ó simplemente Ser.


                                            Escultura de Baco, referente a los cuerpo androgenos


Para mi ejemplo sobre el cuidado, esta vez quiero hablar sobre el lugar del cuerpo como nuestro primer territorio y lugar de combate en tanto cuerpo político, tendiendo como inspiración las palabras dirigidas por Diana Pulido desde su propia lucha.

Este es un caso que se presenta uno por cada dos mil bebes nacidos, que frente al desconocimiento y categorizacion de la diferencia, la opción ha sido el silenciamiento, mutilación y normalización de los cuerpos, hoy identificados como intersexuales.

La intersexualidad es una extraña condición cromosomica y hormonal que tiene como resultado la ¨incongruencia¨ en los organos genitales en tanto nunca es muy claro a que sexo responden estos cuerpos revolucionarios, y digo revolucionarios porque su aceptación social nos hablaría de la presentación de un tercer sexo, uno fuera de los roles de genero impuestos y de la heteronormatividad, sin embargo los casos conocidos nos narran una historia de violencia, silenciamientos, mentiras, mutilaciones, miedo, ignorancia, rechazo y soledad de seres que nunca se comprendieron muy bien.

Para este caso les cuento sobre la ¨Sociedad Intersexual de Norteamerica¨, un grupo de personas de todo el mundo quienes se han unido para alzar sus voces y acabar con el silencio al protestar ante la arbitrariedad del sistema social y medico, que al no poder categorizarlos dentro de LA supuesta normalidad, deciden sobre estos cuerpos recien nacidos al operarlos y mutarlos en algo que sea un poco mas aceptable y cercano a lo conocido, llegando a producir daños irreparables, negación de un deseo sexual, confusión y un entramado de mentiras al asignarle un sexo y como tal, un genero que puede que en algun momento no responda a las necesidades y deseos de estas personas, quienes por ordenes medicas y consentimiento de padres y madres asustados, deciden no enterar a las personas qué sucedio con ellos y ellas, incluso llegando a inventar más mentiras para continuar con las multiples operaciones genetiales que deben recibir para configurarlas como hombres o mujeres.



Este es un importante caso del cuidado porque siguiendo los conceptos elaborados en clase, vemos como muchas veces es fundamental configurar y contar con una red de apoyo que les permita sentir que no estan solas, que no son especies unicas y diferentes, apoyo que puede acabar con serias intenciones de suicidios y finalmente poder llegar a dar un vuelco a la realidad de estas personas y de quienes los rodean, para que entiendan esta diferencia y la acepten de manera valiosa (resignificando del insulto): hacer de sus cuerpos un espacio transgresor en tanto pueden ser capaces de convertir el estigma en un lugar valioso y particular que hable de sus cuerpos como un territorio de lucha politica ante la aceptación y la aprovación de la libre elección del sexo cuando sea el momento indicado para elegir.

La creacion de esta asociación constituye un lugar de cuidado en tanto las historias compartidas proporcionan respaldo, seguridad, felicidad y autoaceptación a una gran cantidad de personas que creian estar solas, un lugar para construir una lucha desde el afecto y el cariño que la sociedad les ha negado.

Encontre este comic japones dedicado a la lucha politica y emocional que atraviezan estos seres al serles negada la posibilidad de llevar una vida normal y tranquila.

http://res-publica.com.ar/Aiesu/Aiesu_1_castellano.pdf

Por ultimo me parece importante resaltar el lema de la alcandia de Gustavo Petro, "una bogota más humana" (apropósito de querer localizar esta realidad de manera más cercana),  porque si bien no se ha tratado de megaconstrucciones utopicas, se ha tratado de la inclusión, es una en la que dentro de las opciones de registros publicos, por ejemplo, aparece un tercer campo aparte del normativo: hombre o mujer?,  hay también un espacio para la inclusión y visualización de un tercer campo, el intersexual.

A pesar que estas compañías de seguro surgieron desde mediados del siglo XVII, es en nuestros días cuando estas empresas han cogido mayor fuerza y se han posicionado con vehemencia en  el mercado.  Aquello que ha permitido que se instaure esa sociedad del riesgo en la que funcionan estas compañías es gracias a que nos encontramos bajo una esta crisis del cuidado compuesta por cuatro elementos que repercuten directa o indirectamente en la vida de las personas. Estos elementos han sido identificados por   Las Precarias a la deriva, en su texto de Una huelga de mucho cuidado (cuatro hipiteis) (2005):

 a) el paso del Estado del bienestar  a la "gestión del riesgo" en manos de un "tercer sector" en expansión, donde el trabajo concreto lo realizan fundamentalmente mujeres (y algunos hombres) "voluntarias" y/o contratadas eventuales y precarias, sometidas a fuertes niveles de tensión y responsabilidad. B) externalización del hogar. C) el tercer elemento lo constituye la falta de tiempo, recursos, reconocimiento y deseo para hacerse cargo del trabajo de cuidados no remunerado. D) la crisis (y destrucción) de los barrios obreros y de su fuerte sentido de comunidad ha dado paso a un proceso de privatización de los espacios públicos.  

En el primer elemento, considero que ese tercer sector no esta compensado únicamente con el trabajo precario o voluntario. Las grandes aseguradoras se han beneficiado de la noción del riesgo  que ronda por la sociedad al perderse los vínculos e interdependencias que no se rijan bajo la lógica del mercado, pues de esas quedan  muy pocas en esta sociedad. 

Mas que cuidado, lo que venden estas aseguradoras es expuesto como  protección individual ante un futuro incierto, lleno de incertidumbres y soledades.  

Las compañías de seguros han sido una de las formas de amortiguar esa crisis del cuidado, sin embargo para acceder a sus beneficios debe contarse con cierto capital económico al cual no todos tenemos acceso .  

  

"Que seamos todos felices"




Son 15 minutos de video que en mi opinión, vale la pena ver. Desde que comenzó el seminario constantemente intento pensar en términos del cuidado, trato de verlo o no verlo en personas, oficios, labores y demás. He pensado y pensado en qué puede dar cuenta del cuidado y especialmente para este ejercicio he querido encontrar un ejemplo que represente lo que pienso sobre el cuidado. Pasaron por mi cabeza muchas cosas, ejemplos de todo tipo, de vendedores, agricultores, hasta de escuelas musicales para niños, pero sólo al darme cuenta que estos ejemplos no me satisfacían por completo entendí qué era lo que realmente quería mostrar.

Entonces, recordé este video, este simple acto de un joven llamado Emilio Aparicio. Un acto que no es más que un hacer, que no es ni un oficio ni un trabajo asalariado. Un acto que no fue siquiera remunerado de forma precaria por el sistema capitalista. Fue un acto que de no haber sido por la cámara que lo grabó y por las pocas personas que estuvieron presentes, hubiera quedado en el anonimato global. Pero fue un acto increíblemente significativo para una persona, para Andrea Chaparro.

Emilio Aparicio tomó una decisión, una decisión personal pero con implicaciones que involucraban a  los demás. Decidió dejar de ver a los habitantes de la calle como monstruos, como de otro planeta y creo que intentó a través de un acto sencillo –cantar una canción de cumpleaños con nombre propio- devolverle la humanidad a Andrea Chaparro, esa humanidad que poco a poco le fueron quitando las miradas no dirigidas, los pasos rápidos junto a ella y el rechazo continuo, que si todavía la hacían sentir que existía, probablemente ya no como una mujer normal, pues los tratos muchas veces no corresponden ni siquiera a los de un ser humano.

Para ahondar un poco más en lo que quiero mostrar con este ejemplo me permito contar una historia. Trata de dos niños que caminaban por una playa, de arena suave y cálida. De repente, vieron a lo lejos un montón de pequeñas figuras oscuras al lado del mar, así que corrieron para ver de qué se trataba, y al llegar vieron innumerables estrellas de mar sobre la arena (tantas como las que se pueden ver en el cielo en una noche estrellada) que por circunstancias desconocidas habían llegado lejos del agua y que su regreso a ella se veía lejano e imposible, asegurando la futura muerte de cada una de ellas. Sin embargo, uno de los niños velozmente cogió una por una y comenzó a lanzarlas nuevamente al agua, mientras su incrédulo compañero lo miraba, hasta que lo interrumpió y le dijo: “¿Qué haces? Nunca vas a lograr salvarlas a todas”, a lo que él respondió: “Puede que para todas, una no signifique nada, pero para cada una que se salve, lo significa todo”.

Mi ejemplo da cuenta de esta historia. Tratamos de pensar el cuidado sobre las bases de contribuciones a la sostenibilidad de la vida a grandes acciones, a campañas internacionales o de gran cobertura, a oficios realizados por cientos de personas, y claro está, dichas labores de cuidado aportan muchísimo, pero nos alejan de una realidad, y es de la capacidad que tenemos nosotros, como habitantes de esta sociedad de tomar decisiones que transformen la realidad, aunque sea la de otro ser humano. Son decisiones personales, que no pertenecen a oficios específicos, que tienen una sobrecarga afectiva, que encuentran su remuneración en los efectos producidos en la otra persona, y por qué no, en uno mismo, y que definitivamente hacen del mundo un lugar más habitable. Tratar a los demás con cuidado, tomar la decisión de mirar a los ojos a un habitante de calle, de propiciarles contacto físico y tratarlos como lo que son, otros seres humanos, eso es ejercer una acción reparadora en la cotidianidad, eso es dislocar la forma en que entendemos el mundo y sus relaciones, y crear nuevas formas de acercarse a los demás, dándonos cuenta que en últimas, el cuidado y la reparación es mutua.

Una mujer de rojo.

La temática trabajada con Diana Pulido y el performance de “Nosotras, las de sangre azul” ha sido una de las temáticas de la clase que más me ha llamado la atención, así que decidí buscar un ejemplo  de este tipo de cuidado en un ambiente más cotidiano para mí y me encontré con el performance: “Una mujer de rojo”, realizado por una estudiante de la Universidad Javeriana, Lina Pardo.


La idea del performance era que Lina permaneciera durante los 4 días en que dura su menstruación, encerrada en la vitrina de exposición de arte de la Universidad de los Andes, durante un horario laboral con el fin de poner en cuestión el concepto de “sensualidad”, asociado con el color rojo. Se buscaba colocar imágenes de uso “público” del color rojo, tal como un vestido o un labial, encima de la sangre que provenía de la menstruación en vivo para mostrar el verdadero color rojo que hay en nuestra naturaleza.

 Lina cita un texto del Colectivo Zunga para explicar su trabajo en donde se afirma que: "Solo la publicidad habla de menstruación y la trata como una verguenza. Este fenomeno natural del cuerpo femenino está relacionado con la higiene. Es por esto que tomamos estas imágenes, reclamando el reconocimiento al funcionamiento de nuestro cuerpo tal y como es, dignificandolo y sin imponerle las cargas que culturalmente han pesado sobre él".  (Colectivo Zunga, citado por Lina Pardo)

Lina escribe: 

"pretendo señalar y cuestionar la idea de “lo femenino”, 
confrontando los preceptos que los medios de comunicación 
promueven (definiendo “lo femenino”), 
frente a un proceso cíclico fisiológico de las mujeres, 
la menstruación, 
suceso frente al cual, hoy día, 
permanece una actitud pudorosa,
que configura primordialmente el suceso a un ámbito higiénico y, 
por tanto íntimo de una mujer. 

Podemos inquirir  que dicho proceso 
que es común a todas las mujeres 
es evitado, si se quiere invisibilizado 
en las  producciones mass-mediáticas 
que manifiestan y representan el cuerpo de la mujer 
y la idea de “lo femenino”.

En el momento en que Lina desinvisibiliza la manera en cómo la menstruación está oculta y otros procesos que hacen referencia a la naturaleza femenina que son mejor aceptados públicamente, se da un trabajo de cuidado, un trabajo reparador.

Al igual que el trabajo que hacen las mujeres del Colectivo Zunga, el reivindicar lo femenino, hacer una reparación del ideal de la mujer es un trabajo, un trabajo reparador que se presenta como un trabajo de cuidado. Se plantea el cuidado personal de una manera diferente, en donde no se oculta la naturaleza femenina, viendo así el cuidado de si, también, como una posición de resistencia, que surge bajo la interdependencia de otras mujeres que también buscan una reivindicación del concepto de lo femenino.




Como narra Diana Pulido, la concientización colectiva es muy necesaria para procesos de reparacion de conceptos como este y para como ella nos cuenta, ha creado vinculos afectivos y una red total de apoyo con mujeres que buscan sus mismos fines. Diana comenta que la única manera en que ella ha podido llegar tan lejos y ha podido mantener esta posición de resistencia, ha sido a partir del apoyo que le han brindado otras mujeres, del cuidado que le han otorgado. Al igual sucedió con Lina, quien fue apoyada por otras mujeres que se sentian interpeladas por la temática, creando vinculos personales y abriendo paso a que este proyecto se convirtiera en un elemento eficaz gracias a la actuación de un ámbito afectivo.






En este video se documentan los comentarios que tuvieron los estudiantes de la Universidad con respecto al performance y como podemos darnos cuenta como Lina habla desde una perspectiva interna, es decir, piensa como el sujeto del cuidado, pues se ve interpelada por las imagenes que impone la sociedad y los medios masivos. Lina busca desestabilizar la idea  en la que se concibe la menstruación con el fin de reemplazarla por un concepto que se ajuste más a la realidad femenina.


  • Una mujer de rojo: http://www.esferapublica.org/intervenir/2012/08/14/la-mujer-de-rojo/
En este link encontrarán los detalles y motivaciones del proyecto de Lina.

“El pescador habla con la luna… El pescador Habla con la playa…”

Quisiera seguir el mismo hilo conductor de mi ejemplo anterior, para darle paso a este que traigo a colación hoy. Propongo según algunas reflexiones personales y sobre todo con respecto a la clase de hoy, ver el cuidado  especialmente desde la relación que existe entre lo humano y lo no humano.

En este vídeo nos cuentan un poco sobre lo que es la pesca en San Andrés Islas y la recuperación de unas prácticas pesqueras apoyadas por Acción social, bajo el marco de una cooperativa que a su vez revitaliza el proyecto de un restaurante de comida de mar que se encuentra en la isla aproximadamente hace 30 años http://www.youtube.com/watch?v=-398ECHGaZk   Imagino que  se preguntaran ¿qué tiene que ver esto con el cuidado? Pues bien, quiero mostrarles que la pesca es una labor que no solo pretende cuidar en el sentido de preservar la vida a través de los peces (como un alimento)  y así mantener no solo una familia sino a la par un colectivo, se mantiene y preserva la vida  en niveles   económicos y socialmente  establecidos, en dinámicas internas de la isla, además del  nivel de alimentación claro y evidente que deja esta labor del cuidado para la supervivencia y mantenimiento de la vida  en tiempo presente y futuro; sino que  hay que ver que esto va más allá, es un labor cuidadosa, que requiere un tiempo, una dedicación y unos esfuerzos para que se pueda pescar, tener bien la malla, tener el lugar donde están los peses delimitado, medir el tiempo, entre otras más. Son una serie de prácticas concretas que evidencian lo cuidadoso que puede llegar a ser el pescar. Por otro lado, vemos como no es una labor que está relacionada con lo femenino sino por el contrario, es una tarea para hombres en este caso. Vemos como sigue siendo una actividad que a pesar de las “ayudas” sigue siendo marginalizada como labor y por ende, la población que la ejerce en el sentido en que no es bien paga ni tampoco reconocida y que de cierto modo está bajo los marcos o “márgenes” de una cooperativa (que antes no existía) y de una institución estatal (en ese entonces).
Es entonces como quiero mostrar que pescar  tiene que ver con un tejido social que gira entorno a esta labor de cuidar, en el sentido que mantiene un colectivo (una asociación creada específicamente para preservar unas prácticas artesanales), un restaurante y el bienestar alimenticio de algunos turistas de la zona y de los mismo pobladores. Esto lo que  quiere decir es que, para cuidar también es necesaria esa condición de interdependencia, de entender que no solo los otros son cuidados sino que también como comunidad o colectivo hay que cuidarse a sí mismos o entre sí; pero por otro lado, como les contaba al principio, esa relación de lo humano y lo no humano evidencia esa interdependencia generada a la hora de “matar al pez” para preservar y mantener la vida y el  bienestar de una población, es algo así como matar a unos para darle vida a otros en un acto permanente de lo cotidiano y del día a día.


Para terminar quisiera cerrar con esta canción que hace Toto la Momposina que se llama “el pescador” http://www.youtube.com/watch?v=BAPh04Ay_0Q  y la traigo a manera de ver cómo se narra en la canción esa parte de los afectos, de un pescador con el puerto y una serie de acciones que lo hacen ser pescador. Esta sería la última característica de mi ejemplo, ver la pesca como algo que implica afectos en relación a su hacer diario y  entorno como lo son  la luna y la playa, ya que a mi forma de ver es un poco más complejo encontrar afectos evidentes en una práctica que es masculina pero a la vez cuidadosa y del cuidado, es así como lo afectivo también logra ser lo efectivo, y esto lo deja ver esta canción. 

Artistas con el paro agrario



Elijo este ejemplo porque quiero hacer luz con una facción del cuidado que es la interdependencia, la relacionalidad en dos vías. Hay, un ejercicio de reconocimiento desde personas que lideran opiniones, que son escuchadas por su camino en los medios de comunicación. Ellos utilizan esa ventaja para reconocer que las demandas de los campesinos son justas. Hay una preocupación al respecto al entender que este es un país agrario, se movilizan aportando su discurso en pro de los campesinos, reconociendo que estos últimos realizan trabajos para el sostenimiento de la vida desde la alimentación.
"La gente con ellos, aguantando" 
Personajes como Jorge Velosa han marcado un camino para el reconocimiento del campesinado. Desde la música carranguera ha traído a la luz, la cotidianidad de la vivencia campesina, entrando a lugares comerciales, para que así, se reconozca una manera de enfrentar las labores del campo, visibilizando las dificultades y acontecimientos que son aprehendidos por nosotros.


domingo, 1 de septiembre de 2013

Educar para cuidar




En esta entrada al blog  escribo  a propósito  de un tipo de  educación  que vale la pena resaltar  en un mundo que deviene  en  caos social y estructural, un mundo en el que las voces de muchos empiezan a retumbar por las ciudades, el campo, las calles, la radio, el internet, la prensa o la televisión –tengamos en cuenta los últimos acontecimientos y revueltas en Colombia y el mundo-.  Me refiero a un tipo de educación reflexiva, abierta, consciente que se nutre a partir de la creatividad, el juego y la lúdica,   construyendo conocimientos  para cuidar y  compartir en conjunto.

Traigo esto a colación, porque mientras pasaba  canales de televisión nacional me encontré con un programa de Señal Colombia que se llama  Oommm-Mmmooo, yoga para niños, que  fue seleccionado unánimemente en el MIPJunior de Cannes como el mejor proyecto infantil con posibilidad transmedia.  Este programa no  tiene solo como propósito enseñarles a los niños y niñas a realizar posturas de yoga, tiene sobre todo, un contenido constructivo y didáctico que busca encausar las ideas  de niños y niñas enseñándoles que su creatividad no solo es una actividad individual, sino que muchas de las ideas surgen de compartir y construir en equipo.  Que la salud, el bienestar, la confianza en sí mismo y la seguridad son valores que se construyen  en la medida en que cada uno  reconozca las capacidades con las que puede impactar el mundo y  aquellas potencialidades con las que otros pueden recrear la realidad.  De ahí que la frase del programa – que repiten en cada emisión-  sea “en equipo se sana el corazón… la paz y el amor que necesita el mundo están guardados en ti”.


Estas ideas tienen un gran potencial revolucionario a propósito del cuidado.  Se orientan hacia nuestro enriquecimiento y crecimiento como seres humanos, poseen un virtuosismo afectivo donde le cuidado por sí mismo, por el medio ambiente, por  el mantenimiento de armonía en mi relación con otros, convierte al cuidado en un elemento ético que media toda relación intersubjetiva y contiene un carácter creativo” (Precarias a la deriva, 2005).  Aquí se propone un cuidado que rescata el componente afectivo en lo cotidiano, que está presente en el día a día, que permite que lo “afectivo sea lo efectivo”, que reconoce la cooperación social como herramienta y destaca  la lógica del imperativo del beneficio por encima de la lógica de seguridad fundamentada en el miedo que promueven nuestros gobiernos actuales.